La belleza crea estereotipos que se transforman con el paso del tiempo. En 1952 los estándares detallaban a una mujer curvilínea, de amplias caderas que delimitaban una cintura de avispa. Esa era entonces la mujer ideal.
Ahora las modelos hacen un homenaje a la talla cero y son cada vez más delgadas. Por eso se dice que el concepto de belleza es subjetivo a la vista de quien y cuando lo mira. De estos cambios antropológicos ha dejado constancia el certamen Miss Universo, que el 28 de junio cumple 60 años de haberse fundado.
Las ganadoras quedaron registradas en la historia e hicieron notorias sus diferencias al paso de las décadas. El certamen se adaptó a la moda en los atuendos femeninos que son cada vez más atrevidos; a las modificaciones del cuerpo y a las exigencias de los espectadores, quienes ya no sólo esperaban a una mujer bella, sino también informada, que expresara sus ideas de manera inteligente y fluida, sino también buscaban que mostrara sensibilidad ante los problemas del mundo.
Todo ello le daba alma a la corona y aminoraba el carácter de superficial que aún sus detractores le atribuyen.
La directora general de Nuestra Belleza México, Lupita Jones, es una experta en el tema, pues no sólo obtuvo la primera corona para México en 1991, sino que es la encargada de preparar a las chicas de nuestro país interesadas en participar en el certamen.
"Los concursos de belleza responden a las modas del momento. Desde las figuras más rellenitas, con más curvas, hasta las extremadamente delgadas de la década de 1960.
"Después hubo un poco de exageración con las cirugías plásticas y ahora estamos volviendo a una figura más natural. En los años recientes los cuerpos son más atléticos.
"La belleza es subjetiva y bien dicen que está en el ojo de quien la ve y no de quien la porta. La apreciación del juez será la que finalmente defina a la ganadora, por eso hay un consenso entre un grupo de personas para elegir a una chica con las cualidades más destacadas", comentó Jones en entrevista con Función.
A pesar de que actualmente en México los requisitos para ingresar al concurso se han modificado, la promotora afirmó que no deja de ser un concurso de belleza.
"El requisito principal será siempre que sea bella, eso es algo que no se puede dejar de lado. De repente la gente quiere que sean muy inteligentes y sí, deben serlo, pero sobretodo bellas.
"Actualmente, la ganadora tiene que representar el ideal de belleza del momento y se les exige poder desenvolverse en ámbitos sociales, económicos, políticos o cualquier otro gracias a la preparación a la que ahora se tiene acceso." También definió lo que una Miss Universo debe ser en el siglo XXI:
"Es una relacionista pública a nivel internacional. Debe tener gran capacidad de comunicación y adaptación, porque de pronto tiene eventos de caridad con niños y ese mismo día deben estar en cocteles como damas de sociedad o con el presidente de un país", detalló Jones.
La primera Miss Universo de la historia fue la finlandesa Armi Kuusela, quien se coronó el 28 de junio de 1952 con tan solo 17 años de edad, en el Centro Internacional de Convenciones de Long Beach, California, evento en el que participaron 30 países.
Los dueños actuales del certamen son la televisora estadunidense NBC y el magnate Donald Trump, quienes conforman la Miss Universe Organization (Organización Miss Universo), cuya presidenta es Paula M. Shugart. La corporación tiene dos concursos más: Miss Estados Unidos y Miss Estados Unidos Adolescente.
"El concurso representa la moda del momento. Una chica que actualmente llega con las características de una participante de los años 50 definitivamente esta fuera de época. No creo que sea discriminatorio, simplemente las participantes nos adaptamos y representamos la moda y el look de la mujer de una época", reiteró Jones.
Poco menos de 30 minutos efectivos tiene cada participante para lucirse en escena durante la final. Sin embargo, hay una etapa de semifinales que no son televisadas y previo, una entrevista en privado con el jurado.
"Se busca un conjunto: una estructura física armoniosa, actitud, proyección, desenvolvimiento escénico, elegancia, belleza. Al contestar las preguntas también se analiza qué tan articulada es la chica para expresarse y carisma. Se trata de que la chica pueda cautivar con todos sus sentidos a los jueces y al público", explicó.
Una vez con el cetro, la reina de belleza no sólo deberá mantener su linda figura, sino que se enfocará a realizar diferentes actividades humanitarias, destacando el apoyo a Operación Sonrisa, fundación que ayuda a niños con labio leporino y otros organismos.
Al mismo tiempo, el país de origen de la reina queda en la mira, lo que coadyuva a su promoción turística.
"Se trata de que Miss Universo tenga un mensaje positivo y de llevar alegría y confianza a las personas que están pasando por un mal momento", destacó la ex Miss Universo 1991.
Belleza mexicana
La directora de Nuestra Belleza México, organización auspiciada por Televisa, señaló que la mujer mexicana tiene la capacidad de lograr una corona como Miss Universo por contar con el entrenamiento necesario.
"Tratando de rememorar a las representantes mexicanas que han ido a este certamen después de mí, ya tendríamos, desde mi punto de vista, tres más. La mujer mexicana tiene la capacidad de colocarse en los primeros lugares. El concurso siempre va a representar una gran oportunidad de desarrollo profesional", expresó.
En la preparación se incluyen pláticas con la organización Ellen West, para evitar desórdenes alimenticios, y se cuenta con nutriólogos, sicólogos y otros expertos.
Este año, el concurso nacional se llevará a cabo en Chiapas el 1 de septiembre, bajo la producción de Luis de Llano y Marco Flavio Cruz, por lo que la convocatoria ya está abierta
Fuente: Excélsior