Después de siete años en el Barcelona, Rafael Márquez se despidió esta tarde del club de sus amores, en una emotiva ceremonia en la que se declaró ‘culé para siempre’ y prometió volver a la institución en un futuro.
“Seré culé hasta la muerte, es lo más importante que dejó aquí. Las despedidas son tristes, pero me voy contento, con todo lo que he ganado, me hubiera gustado retirarme aquí, pero las cosas cambian y mejor decir hasta luego ahora que si las cosas estuvieran mal, no me desvinculo de la institución y no descarto volver”, aseguró el zaguero.
El mexicano, como el mismo afirmó, deja el club azulgrana por la puerta de adelante. A diferencia de otras figuras del equipo, Rafa se va del Barcelona con la frente en alto, con un enorme homenaje y con la convicción de que tomó la mejor decisión, ya que sabía que no contaría con los minutos que el quiere esta campaña.
Su destino apunta a la Gran Manzana donde estará recibiendo por año 6 MDD, y teniendo un contrato de 4 años con los Red Bulls, de la MLS.