Un estudio publicado recientemente por el Biological Psychiatry, ha llegado a la conclusión de que las alteraciones de la visión y en la manera en percibir los colores figuran entre los trastornos de pacientes deprimidos.
Académicos de la Universidad alemana de Friburgo demostraron también en su investigación la asociación entre la capacidad de detectar el contraste y la severidad de la depresión.
Personas con ese síntoma nervioso mostraron menos posibilidades de distinguir contrastes en la retina, afirmaron los científicos tras medir la respuesta de esa membrana del ojo en personas deprimidas.
Ubicada en la parte posterior del ojo, la retina contiene células sensibles que convierten la luz en impulsos nerviosos que el cerebro interpreta para permitirnos ver, explican los científicos en su artículo.
Los pacientes deprimidos, tratados o no, presentan menos contrastes en la retina que las personas sanas, comprobaron.