Diez preguntas, un culpable
Alguien tiene atorada una piedra en el zapato y como no sabe cómo quitársela del camino, recurre a la calumnia y al desprestigio fácil, los anónimos.
Desde hace un buen tiempo, una carretada de correos electrónicos anónimos han circulado en contra de la persona de Julen Rementería, ex alcalde de Veracruz y ahora Coordinador General de los Centro SCT.
Estos mensajes sin remitente, han inundado las cuentas particulares de los reporteros y las redacciones de los medios de comunicación en la ciudad porteña.
Determinar quién está detrás de toda esta campaña cibernética no es tan difícil. Es tan sencillo como hacer una auto-reflexión con tan solo diez preguntas que nos llevarán de la mano por el autor “ni tan intelectual” de todo esto.
1.- ¿Qué priista resentido llegó de arribista al PAN queriendo ser gobernador porque en su partido nunca se lo permitieron?
2.-Cuando comenzaron los golpes contra Julen Rementería, ¿qué otro además de Buganza quería ser candidatos?
3.- ¿Quién fue impuesto como candidato a gobernador de Veracruz desde México, porque los verdaderos panistas le dieron la espalda?
4.- Cuando el candidato del PAN pierde en su intento por ser gobernador de Veracruz, ve a futuro otras posiciones, pero se encuentra con la piedra en su zapato nuevamente, Julen Rementería. Le estorba.
5.- ¿A quién le incomoda que hoy, por haberse aplicado, le corresponda a Julen Rementería quizá la Senaduría?
6.- ¿Al verse sin ninguna posibilidad política, a quién le incomoda que Julen sí las tenga?
7.- En el reacomodo de la dirigencia estatal, ¿a quién le incomodaba que Julen haya limado asperezas con el “Pipo” Vázquez Cuevas para hacer un frente común, teniendo así una mayoría relativa?
8.- ¿Quién anda molesto porque el último espacio azul en Boca del Río, el último coto de poder, se les haya ido de las manos?
9.- ¿Quién anda desesperado porque en el reacomodo de las Delegaciones Federales como Sedesol, sean considerados panistas a fines con Julen?
10.- ¿Por qué será que el mismo método de desprestigio se lo están aplicando al alcalde Boca del Río, quien arrebatara el último coto de poder azul?
De acuerdo con los especialistas en marketing político, cuando la intención de desprestigiar a alguien es excesiva, lo que se consigue es todo lo contrario, el atacante eleva a su atacado a un nivel de inculpabilidad y honestidad que se decanta de manera natural, se vuelve mártir, por lo tanto, la gente lo considerada inocente de todas las imputaciones.
Quien lee estos mensajes anónimos pronto se da cuenta de la saña y la malicia con que se desprestigia, lo que lleva a pensar, según los psicólogos, que hay una mente enferma de poder del otro lado.
Lo lamentable de todo esto es cuando el gremio periodístico se atreve a realizar una nota o a citar como fuente un anónimo, lo que nos lleva a pensar que cualquier “vacilada” es noticia.
Lo ideal sería que los supuestos panistas inconformes con el proceder de Julen Rementería dieran la cara y expresaran sus inquietudes. ¿A qué le teme el o los difamadores, si tienen sus derechos como cualquier panista de expresarse? ¿O será que son todo, menos panistas?